Historia de la vida

El área del territorio del Geoparque incluye una representación muy amplia de la evolución de la vida en la Tierra, que comprende desde yacimientos desde el Pérmico hasta el Paleógeno, casi 250 millones de años representados por fósiles de vertebrados, invertebrados y plantas.
La existencia de restos de dinosaurios en la Conca de Tremp fue notificada por primera vez en 1927. Los primeros restos de dinosaurios en esta zona se dieron a conocer en 1954 por el paleontólogo alemán Walter Kühne, que excavó junto con el paleontólogo español Emiliano Aguirre el Barranco de Orcau (yacimiento actualmente conocido como Orcau-1). Pocos años después, el francés Albert-Félix de Lapparent descubrió los primeros huevos de dinosaurios en el Barranco de Basturs.

Desde los años 80 del siglo pasado, investigadores del Instituto Catalán de Paleontología (ICP) y del Museo de Isona y Conca Dellà excavan sistemáticamente en la zona, en la que se han ido descubriendo nuevos yacimientos y miles de restos fósiles que han permitido conocer mejor el final de la Era de los Dinosaurios en Europa.
El Pérmico y Triásico se encuentran representados en el límite norte, donde afloran los sedimentos rojizos que han proporcionado una gran riqueza de icnitas (huellas y rastros), principalmente de reptiles y anfibios, que señalan la gran diversidad de vertebrados en esta zona. A nivel de restos vegetales, nuevos yacimientos estudiados recientemente nos remiten a la enorme exuberancia y variedad de los ecosistemas del Pérmico.

Montsechia vidali

El siguiente periodo con amplia representación corresponde al Cretácico Inferior, con los afloramientos de la Sierra del Montsec, entre los que destacan las canteras de Rubies y La Cabrúa, yacimientos de caliza litográfica que han proporcionado unos restos fósiles magníficos de insectos, invertebrados marinos, plantas, vertebrados como anfibios, pequeños reptiles e, incluso, aves con plumas. A menudo se conservan las partes blandas del cuerpo y en algunos casos incluso patrones de coloración. Cabe destacar los restos de las primeras plantas con flores (Montsech vidalii), que aparecieron en el planeta hace unos 130 millones de años y que fueron descritas en la Sierra del Montsec en 1902 por Charles René Zeiller.

Quizás el mayor activo paleontológico proviene de los sedimentos transicionales del Cretáceo Superior gracias a los abundantes restos de dinosaurios. Este periodo ha proporcionado un excelente registro tanto de los ambientes costeros (acumulaciones de rudistas de la Collada de Basturs), de los ambientes de transición (yacimiento de marcas de alimentación de rayas de la Posa) y, especialmente de los ambientes más continentales (Cuenca de Tremp, y Valle del Río Sallent en Coll de Nargó). Huesos, huevos y huellas de los últimos dinosaurios que habitaron Europa en los millones previos a la extinción que tuvo lugar en el límite Cretácico / Paleógeno, se encuentran en gran cantidad y calidad en la franja sedimentaria que registra los ambientes del Maastrichtiense. Cabe destacar la presencia de diversas formas de dinosaurios saurópodos, hadrosaurios, terópodos o ornitópodos, además de la presencia de restos de cocodrilos, tortugas o pterosaurios, entre otros vertebrados. La riqueza de restos de huevos, tanto en la Conca de Tremp como en Coll de Nargó, sitúan esta zona como el principal yacimiento europeo de huevos de dinosaurio y uno de los más importantes del mundo. Decenas de artículos científicos publicados en revistas especializadas apoyan la importancia de los hallazgos, que se encuentran depositados para su conservación y estudio en el Museo de Isona y Conca y en su satélite museográfico, el centro de divulgación Dinosfera, de Coll de Nargó.

El registro sedimentario con restos fósiles se completa con el siguiente período geológico, el Paleógeno. En ambas vertientes del Montsec se encuentran espectaculares concentraciones de fauna invertebrada, por ejemplo en las geozonas de la Règola (Àger) o en el estratotipo del Ilerdiense, mientras que las primeras formas mamiferianas, con especial relevancia a los primeros primates europeos, se han encontrado en los yacimientos eocenos de Àger y de la Pobla de Segur.

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